domingo, 22 de enero de 2012

.

Nueva york, una ciudad tan bulliciosa como ajetreada, todo el mundo va de acá para allá y de allá para acá, la gente no se detiene ni un segundo para pensar en como vivir su vida, en lo único que piensan es en llegar a tiempo a algún sitio. La gente se ve hipnotizada por todos los anuncios que cubren los edificios de las grandes avenidas y se ven obligados a comprar, comprar y comprar, y que no hagan otra cosa, creen que la felicidad se basa en comprar, pero la felicidad se basa en estar agusto con lo que uno tiene y con la gente que tiene a su lado todos los días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario