La vida es como una montaña rusa, hay momentos en que nos sentimos en la cúspide, nuestra vida está en la cima, sentimos una sensación de estabilidad, de progreso, de logro, de placer, nos sentimos que nada nos agobia ni nos hace entretenernos con nada que nos parezca insignificante, todo allá abajo, lo vemos lejos, pequeño, insignificante, sin ninguna importancia.De pronto, en otro momento casi inmediato, empezamos a descubrir que ya llegamos a nuestro destino de altura, pero que no podemos quedarnos allí, que hay que continuar, que no vamos a continuar subiendo, ahora estamos sintiendo una sensación de descenso, pero no tenemos el timón, no tenemos manera de pararlo, sin duda no podemos detener esa inclinación que se esta dando, y de repente empezamos a asustarnos, a sentirnos porque nos tiene que pasar, porque tenemos que bajar, si aquí estaba cómodo, si aquí podía ver todo desde arriba, si aquí podía contemplar mejor las cosas, porque tener que bajar .Cuando estamos abajo, ya nuestra vista no alcanza ver nada mas, que las alturas, y mirarlas desde lejos y sentirse que fue tan hermoso, tan feliz, tan placentero haber estado allí, en la cúspide.
Ahora, empiezas a volver a subir, a escalar, comienzas a ver que se está encogiendo ante tu vista todo de nuevo, empiezas a mirarlo más pequeño cada vez que vas subiendo mas y mas, te estas volviendo a sentir como antes, lleno de emoción, de expectativas, de alegría, de ganas de aventurarte hacia lo que viene, te vuelves a sentir, como vivo, como lleno de alegría y ahora ya empieza a cambiar tu tristeza en gozo, tu llanto en sonrisa, empiezas a ver tu descenso como una oportunidad, que te permitió volver a subir, volver a experimentar el triunfo ya hasta se te había olvidado, lo que es sentir que todo esta bajo control. Ya lo estas experimentando de nuevo en tu cuerpo.
Así es la vida, con sus altos y sus bajos, tengamos la culpa o no la tengamos, Hubiésemos culpado a los demás o no los hallamos culpado, hallamos sido agradecido o no hallamos sido agradecidos, fuere lo que fuere, siempre nos toca confrontarnos con los altibajos de la vida, queramos o no lo queramos, huyendo de ello o no huyendo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario